![]() |
|
Spaces home Nadie va a adivinar como...PhotosProfileFriendsMore ![]() | ![]() |
Nadie va a adivinar como te recuerdo |
|||||||||||||||||||||||||
Este libro, está hecho para que dejeís vuestros comentarios, fotos, vídeos o lo que querais. Así que mójate y escribe algo, ok? ¡Gracias por tu visita!
|
August 22 A punto de caramelo!Bueno, pues como el título de esta entrada tiene, todo está a punto de caramelo... Por fin este martes, todo habrá acabado (realmente habrá dado comienzo). Meses de preparativos formales, no solo el tiempo que ha llevado crear todo lo que se verá en aquella sala del Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial. Aún pienso lo que se me olvida y lo que no, y de vez en cuando, mis nervios afloran si todo estará perfecto el día de la inauguración.
Lo que más ilusión me hace es poderos ver a todos allí, a todos los que de algún modo aprecio y quiero. Además en esta muestra y por primera vez tendremos con nosotros a media Sevilla (ja ja ja, se van a partir de risa cuando lean esto), Quien me habñia dicho a mi hace dos años que María José decidiría tomar un ave a Madrid para venir a ver mi obra, no por esto último, sino por regresar a la capital (aunque como siempre le digo, fueron otros tiempos, y el pasado simplemente es eso, pasado). LLegará Fran, José María y er Paco!, para todos mi más sinceros agradecimientos por adelantado, y para ti uno doble y redoble de tambores! olé!
En fin señores, estos días estoy un poco insoportable, todo son nervios y hacer memoria para que no falte de ná, si alguien sabe bien esto, es natalia ¿verdad?, pero es lo que me pasa antes de un gran evento, todos me conoceis y sabeís lo perfeccionista que intento ser.
Pues si, todo esta a punto de carmelo, bueno, si os soy sincero en estos momentos me queda aun firmar alguna obra, pero si no es hoy pues será mañana, ¿no os parece?
Espero que os guste, y sobre todo, que pasemos un buen rato comparetiendo opiniones y tomando un vino. Mi trabajo hecho está...
Guillermo Granero July 24 Se marchó.Se marchó, se ha ido, despidiéndose levemente, pausada, tal vez demasiado lenta para como a ella le hubiera gustado. Era una mañana de verano cuando de repente decidió volar, volar como volaban los pajarillos aquellos días de verano en San Lorenzo, en su terraza junto a sus geranios y mirando a Valmayor... Sus risas, sus juegos, sus consejos, sus batallitas... Hambre de guerra teníais que pasar! y bien lo decía, pues ella la había pasado y mucha. Una gran luchadora sin duda, lo fue en su trabajo durante toda su vida y lo ha dmostrado hasta el final, sin queja ni llantos, sosegada luchando hasta el último instante aunque ya un tanto agotada. 99 castañas son muchas, tal vez impensables para cualquiera de nosotros, pero ella ahí iba cumpliendo año tras año sin pensar en cuando sería el final, es duro pensar en nuestro propio final, y supongo que aun más cuando lo puedes ver tan próximo...
Nunca pariste, pero si fuiste madre, madre de todos y cada uno de tus sobrinos (que han sido unos pocos), siempre ahí en nuestros más tiernos recuerdos. Siempre quedarás en el más grato de mis recuerdos. Donde quiera que estés ya, hasta siempre!
Guillermo Granero. May 21 InvisibilidadesDesarrollo material, procesual y estratégico. Cómo experimenta el observador el dispositivo.
1. Desarrollo material.
Este proyecto tiene su punto de inicio en mi primer proyecto de este curso, de hecho es una continuación de aquel una vez sopesadas algunas ideas y decisiones. Sin duda bebe mucho de ese primer proyecto, pero también trata algunos otros temas que no se vieron en aquel.
Entre aquel primer proyecto y este, hubo un espacio de tiempo que yo denominaría “tiempo de reflexión”. Tras la elaboración y presentación del proyecto de las tres series (“La mirada”, “Íntimas” y “Retrato a través de objetos”), estuve un tiempo replanteándome un poco todo. Tenía claro que quería seguir generando este tipo de imágenes, pero me surgieron un montón de dudas, sobretodo y creo que fue lo que aportó lo más interesante, pensé en que debía implicarme más en mis fotos, y tirar más de los más cercanos, no quedarme siempre como un Voyeur con una foto que pecaba un poco de timidez y meterme “a saco” en lo que quería contar.
Paralelamente y durante este tiempo de reflexión me dediqué a realizar algunas piezas audiovisuales en las que o bien aparecía yo mismo (como hace Matthew Barney en las suyas), o bien aparecía mi entorno. Lo más importante de esta etapa es que aunque estas piezas se desvinculan totalmente del proyecto, han quedado en ellas bastantes aspectos interesantes en los que seguiré trabajando en un futuro.
En este nuevo proyecto, trabajé más o menos como en el anterior, y con esto me quiero referir al tema del concepto. Desde un principio, me puse a pensar en que imágenes eran las que quería captar con mi cámara fotográfica, pero no tenía muy claro lo que contarían posteriormente una vez procesadas y relacionadas entre si en distintas series. Si es cierto, que en esta ocasión las imágenes han comenzado a ser mucho más elaboradas y pensadas en torno a dos temas, la entrada de información en los hogares y el recuerdo. Eso si siempre tomando como referencia esos espacios cerrados que tanto me atraen y que forman parte de algo muy cercano a cualquier ser humano, los espacios que habitamos, que una vez vividos conforman un retrato de nosotros mismos.
En referencia a estos espacios en los que me gusta realizar mis fotos, indagué en el diccionario en tres definiciones, casa, vivienda y hogar y cito textualmente: “La palabra hogar se usa para designar el lugar donde una persona vive, donde siente seguridad y calma. En esto último (la sensación de seguridad y calma) se diferencia del concepto de casa, que sencillamente se refiere al lugar habitado, al lugar físico. La palabra hogar proviene del lugar en el que se reunía, en el pasado, la familia a encender el fuego para calentarse y alimentarse. Se aplica también a todas aquellas instituciones residenciales que buscan crear un ambiente hogareño, por ejemplo: hogares de retiros, hogares de crianza, etc.”[1] Pues bien, con esta diferenciación de términos, me quedó claro que en donde me gustaba trabajar era en los hogares de las personas, los sitios donde viven, donde sienten seguridad y calma. En este desarrollo material, sólo me queda nombrar un último punto, y fue el conocimiento de la obra y de la manera de trabajar del fotógrafo Richard Billingahm. Para mi se convirtió en alguien al que llamo “amigo Billingahm”. Sus formas de trabajar, y sus fotos de familia, me han servido como continuo referente en el desarrollo del proyecto. Pero de todo esto, hablaré más delante con más detenimiento. 2. Desarrollo procesual y estratégico. Comencé el desarrollo procesual de este proyecto planteándome muy bien que tipo de imágenes quería captar, es decir, ya no iba a hacer imágenes sin ton ni son porque tal vez me gustasen formalmente, sino que previamente había que buscar espacios y preparar muy bien las escenas que iba a fotografiar. Por supuesto, todas las escenas se iban a desarrollar en espacios cerrados, en esos ambientes de hogar, esos ambientes tan distintos en cada caso. Distintos emplazamientos y casi personajes actuando o posando. Pues bien, tras dar muchas vueltas y así ir pisando sobre seguro, me planteé un reto, éste era continuar con la serie más extraña del proyecto anterior, la de la entrada de información en los hogares, también podía ser la más creativa y la menos explotada por otros artistas. Con esto, no deje de hacer otras fotos de esos espacios que me atraen, puesto que en un principio no tenía muy claro como terminarían funcionando unas fotos con otras y como sería el resultado final. En esta ocasión lo primero que empecé a buscar fueron distintos emplazamientos que me atrajesen donde realizar distintas escenas para así poder fotografiarlas. Quería sacar desde las relaciones entre las personas, hasta las soledades más íntimas, todas ellas bajo la presencia de televisores y ventanas al exterior. Encontré varios lugares a los que sacar partido, algunos más cercanos (de mi propia familia) y otros no tan cercanos, como la habitación de un hotel. Estos emplazamientos fueron los siguientes: - Vivienda habitada por una familia formada por cuatro personas en un bloque de pisos en el centro de Madrid. - Vivienda antigua habitada por tres hermanas de elevada edad situada en el centro de Madrid. - Vivienda no reformada desde los años 70 habitada esporádicamente (breves periodos de descanso o vacaciones) por un hombre soltero en San Lorenzo de El Escorial (Madrid). - Vivienda unifamiliar habitada por una familia de cinco personas en San Lorenzo de El Escorial (Madrid). - Vivienda adosada habitada por una familia compuesta por tres personas en Castilleja de Guzmán (Sevilla). - Habitación de hotel situado en el centro de Madrid.
Bien, pues una vez elegidos los lugares físicos donde se iban a realizar las sesiones, me hacía falta tener personajes que quisieran salir en mis fotos. Para ello recurrí a familiares y amigos muy cercanos. Para mi era importante que esos personajes fueran gente conocida, era importante que se sintiesen cómodos en todo momento, para que así las fotos no perdiesen ese aire de cotidianeidad, de cercanía. Nadie puso ningún tipo de impedimento para formar parte de este proyecto.
Una vez terminado el proceso de selección de lugares y personajes, manos a la obra, cámara en mano y a fotografiar. En todo momento intenté hacer fotos en las que apareciesen monitores de televisión u ordenadores ( a través de los cuales entra gran parte de la información en los hogares) pero sin renunciar a hacer fotos también de esos espacios-almacén que tanto me atraen aunque ya estén muy explotados en términos artísticos. Una vez realizadas todas las sesiones hubo un arduo proceso de selección de imágenes, había muchas y todas tenían algo que contar pero como en todo, había que elegir.
Es aquí donde da comienzo el desarrollo estratégico del proyecto. Desde un principio, pensaba en series de fotos, y no en fotografías individuales, había que ir más allá. Si había decidido hacer fotos y seleccionarlas únicamente en torno a dos temas (la entrada de información en los hogares y lo que yo llamo espacios o rincones-almacén), era este el momento de empezar a seriarlas con un sentido y transmitiendo uno o varios mensajes.
Al principio siempre pensé en tres series de cuatro fotos cada una, más tarde me di cuenta de que esto no tenía ningún sentido especial, simplemente en el proyecto anterior tres series de cuatro fotos cada una había funcionado bien. Al pensar en estas tres series me hacía falta buscar un criterio de selección para ver qué imágenes iban a cada serie. Empecé a barajar entonces varios temas de los que podía hablar: - Comunicación e información familiar o conyugal. - El ámbito de trabajo de la mujer tradicional. - La soledad. - Nuestra propia información. En fin, que al final agrupé las fotos en tres series en torno a tres temas: los que reciben la información y están pendientes de ella, los que únicamente la tienen como fondo porque están haciendo otras cosas, y una última serie que hablase de nosotros mismos, de nuestra información.
RECIBEN INFORMACIÓN.
INFORMACIÓN COMO FONDO.
NUESTRA INFORMACIÓN.
Bueno, pues tras este primer intento (del cual no estaba plenamente satisfecho), hubo que volver a recolocar con otro criterio. ¿Por qué había que separar en dos series las fotos de los televisores?, ¿por qué se quedaban fuera del montaje final algunas otras fotos que nos contaban cosas? La única serie que funcionaba bien, a pesar de estar ya bastante trabajada por otro artistas era la tercera. Entonces nos planteamos hacer únicamente dos series que se enlazarían entre sí. Una serie más larga (la de la entrada de información y otra más cortita (la de los espacios). La decisión final fue la de dejar ocho fotos en la serie grande y cinco en la pequeña, quedando el dispositivo de la siguiente forma:
La medida de cada imagen es de 30 cm. de alto por 40 cm. de ancho. La separación vertical entre imágenes es de 2 cm., y la separación entre las dos series es de 4 cm. Por lo tanto el dispositivo tiene las siguientes medidas: - Alto: 64 cm. - Ancho: 504 cm. - Fondo: 1 cm. Todas las imágenes están impresas en brillo y van presentadas sobre un foam. Además todas las imágenes llevan dos bandas negras, una en la parte superior y otra en la parte inferior, el motivo de esto es que den la sensación de continuidad en la serie y que nos recuerden por otra parte a los negativos de la fotografía analógica.
Los personajes que aparecen en las fotos de ambas series, en ningún momento nos miran. Diremos que estamos invadiendo momentos privados de la gente y no íntimos, ya que la intimidad se puede sentir pero no representar. El espectador a su vez esta viendo en la serie a otros espectadores que están pendientes de otra caja de luz, de una ventana al exterior que ilumina sus espacios y por la que entra información. Está entrando información privatizada, lo que nos identifica con ellos, lo que podemos compartir con ellos.
“El televisor juega un papel negativo en la destrucción de las relaciones sociales y la invisibilización de la crisis ambiental. La televisión propone un modelo de vida destructora e insostenible que nos publicita cada día. La incidencia del televisor es muy importante si tenemos en cuenta que la mayor parte de los estudios coinciden en que pasamos viendo televisión un tiempo equivalente a once años de nuestra vida. Detrás de la aparente función de entretenimiento o información, se encuentra su objetivo más importante: incitar al consumo masivo de los productos y servicios que venden las compañías que se anuncian. El televisor, aprovechándose de la dificultad que tiene el cerebro para distinguir entre la realidad y las imágenes virtuales, reduce y degrada las interacciones de las personas entre sí y con el territorio y las sustituye por la contemplación de un espacio virtual seleccionado intencionadamente para servir a la comercialización a gran escala”.[2]
En cuanto a las fotos de la parte inferior de la serie, vemos cosas que también vemos en los medios, ropa, libros etc. También hablan esas fotos del recuerdo, de las personas y de los lugares habitados. Nuestros propios recuerdos. Los estratos de la memoria.
La serie comienza con una imagen en la que aparece un personaje absorto frente al televisor en la cama, en un espacio de reposo. Y en la última foto de la parte superior de la serie, aparece otro personaje contemplativo, de espaldas al televisor mirando por la ventana, podríamos decir incluso que reencontrándose consigo mismo, con sus recuerdos, cosa que hila perfectamente con el inicio de la serie inferior, ese espacio trastero que para mi tiene mucho de recuerdos pasados. Cuando almacenamos cosas y las redescubrimos al cabo del tiempo, nos vienen a la cabeza multitud de recuerdos de tiempos pasados.
Las cuatro primeras fotos de la serie van encajando unas con otras contando una historia, a la perfección, hasta que llegamos a la quinta foto en la que se produce un salto hasta las cuatro últimas. Los ganchos con los que se anclan unas y otras son esas relaciones entre puertas y ventanas que aparecen en los distintos espacios (distintos entre sí porque hablan de una diversidad de individuos con un mensaje común), al final figuras geométricas que se abren al exterior o al interior de los propios espacios. En esta foto, la de la mujer comiendo de espaldas al televisor y a la ventana, vemos tres planos muy bien diferenciados, un primer plano con la comida, ella en un segundo plano, y la televisión y la ventana en un tercer plano. Aunque se percibe la soledad con ese murmullo de fondo, también hay una presencia y es la de esas caras que aparecen en el televisor. Aquí están muy bien marcados estos tres planos, pero en muchas de las imágenes también vemos ese efecto de perspectiva, de profundidad. Espacios en los que es interesante ver como compiten las luces, en algunas ocasiones las del exterior y en otras como son inundadas por la luz de los monitores, esa luz que penetra en los espacios llenándolos de mensajes informativos.
Por último, en la parte inferior que completa la serie, aparecen espacios vacíos, son espacios con ausencia de contenidos, lo que aporta un suplemento de sentido. Es el espectador el que debe encontrar sentido a esos espacios vacíos. La serie está abierta a varias interpretaciones. Ha sido generada con un mensaje, pero está abierta a múltiples lecturas.Referencias, intenciones e ideas.
Referencias.
En cuanto a las referencias, citaré brevemente a los autores con los que siento alguna afinidad. Sam Taylor Wood realizó la serie de fotografías “Crying Men”, veintisiete retratos de conocidos actores masculinos (Laurence Fishburne, Sean Penn, Dustin Hoffman, Paul Newman, Willen Dafoe o Robert Downey Jr) a los que sometió a la prueba de llorar de un modo sincero ante su cámara. Las imágenes nos plantean la pregunta de cuanto hay de verdad y cuanto de mentira en sus emociones. Esto es algo que el espectador tampoco sabe al ver a los individuos que aparecen en mis fotos. ¿Qué hay de verdad en todo esto?, ¿Posan o son pillados?, ¿Sienten lo qué realmente cuenta la imagen? Yo se lo que ha sido preparado y lo que no, pero el espectador a de imaginarlo a su antojo.
El fotógrafo norteamericano Emmet Gowin dedicó buena parte de su libro Photographs a presentar imágenes de su propia familia. En un pasaje de la entrevista que precede las fotografías, dice: “Estaba dando vueltas por el mundo en busca de un lugar interesante, cuando me di cuenta de que el lugar donde estaba era, ya, interesante. Había algo en la vida familiar (...) que era mi tema...”[3] Bueno, mi proyecto comenzó así, dando vueltas me dí cuenta de que lo más cercano podía ser lo más interesante para trabajar.
Casi toda la obra de la neoyorquina Nan Golding trata de sí misma, de sus amigos y de sus amantes. Puede hacerse de sus libros una lectura "sociológica" y ver en ellos la descripción de cierto ambiente neoyorquino de las últimas décadas. ¿Pero no está esa lectura inducida por la tradición documentalista en la que el fotógrafo aparece siempre como un otro - observador del mundo que fotografía? ¿Cómo olvidar que Golding se retrata a sí misma y a las personas que comparten, de cerca, su vida? Sus libros guardan imágenes de su vida afectiva, incluida su dimensión sexual. En cierto sentido, su obra se parece a un diario. Su publicación, sin embargo, ha hecho de esas series otra cosa: una obra singular que transgrede el severo límite que separa lo fotografiable de lo no fotografiable en el ámbito de lo privado. Simultáneamente, anula el código de intimidad que impide hacer públicas (editar) esas fotografías y, a través de ellas, ciertos aspectos de la vida privada. En sus poderosas imágenes no queda rastro de la idealización que con frecuencia inhibe, en este género de fotografías, el registro del dolor, del conflicto, de la intimidad y de la trivialidad que acompañan la relación con los seres más cercanos. “Libre del imperativo de la decorosa y edificante celebración familiar, Golding revela otras dimensiones de la vida compartida. Para empezar, descubriendo que a su alrededor casi no hay familia convencional sino nuevas formas de familia, amigos, amantes y relaciones ocasionales”.[4]
Y por último Anna Fox de la que principalmente me influye su serie “Work Stations” de la que Carmen Rodrigo Rojo dice: “En 1992 Anna Fox expuso en el Festival Tarazona Foto la serie Work Stations, realizada en 1988. Premonitoria de la deshumanización en la “empresa excelente” y en la economía global, a través de la comunicación visual representaba imágenes ancladas con textos referentes a los directivos competitivos, estresados y aparentemente ciegos en el entorno social. Ella misma aporta una cita de P. D. Anthony: «la ideología más próspera es la que no es reconocible como tal, un sistema de creencias y presunciones tanto como una parte de la vida de cada día que incluso no es identificable, mucho menos abierta a ser cuestionada.» El fragmento en sus obras, en estrecha relación con modelos propios de las sociedades modernas, me hace recordar que diferenciamos tiempos y espacios, dando valor a aquello que hemos decidido que es productivo (el trabajo y el ocio); pero no para la interacción con los demás, ni para uno mismo”[5].
Intenciones y objetivos.
Este proyecto dio comienzo en el mes de octubre, cuando sin la más remota idea de lo que iba a hacer en un futuro, comencé a hacer fotos de gente cercana en situaciones más bien privadas. De pronto todo empezó a cuajar y fue desencadenando en un primer proyecto, lo que denominaría el anteproyecto de éste. De ese anteproyecto y tras un periodo de reflexión me interesaron las fotos de los televisores y empecé a trabajar en ello hasta el momento actual, dando sentido a todo aquello que en un principio no entendía muy bien. Llegados a este punto creo que ahondaré aún más en los temas que se barajan en esta serie fotográfica, y lo que más me gustaría sería poder incorporar de alguna forma que aún desconozco la pintura a estas temáticas.
Mis objetivos en un primer momento era el de crear en el espectador una libre interpretación sabiendo que si las imágenes están colocadas así es por algo, es decir la interpretación de la serie completa y no las de las imágenes individualmente. Que cuenten cosas y nos acerquen por otra parte a nuestras situaciones cotidianas, nos hagan viajar también a nuestros recuerdos. Espero que temas como la soledad, el recuerdo, el exceso de información y otros términos estén presentes en toda interpretación.
Reflexión sobre la "conversación plástica" con Richard Billingahm.
Richard Billingahm, se dedica a fotografiar a su familia, hasta ahí somos afines en tanto que ambos nos valemos de nuestra familia y personas cercanas para realizar nuestras fotografías. Sus fotos reflejan una vida dura y un entorno áspero, las mías en ningún momento tienen la intención de reflejar nada de eso. Sus trabajos son autobiográficos y en un principio le servían para realizar sus cuadros, mis fotos no están hechas con otro fin nada más que el de ser contempladas. En las fotografías de la familia de Billingahm, vemos a menudo una representación de la pobreza, incluso una “catástrofe humana”, las mías no intentan representar pobreza, es más en algunas de ellas, descubrimos hogares de una clase social media alta.
El se opone a todas las interpretaciones políticas y sociales, insistiendo en que su intención es estudiar la figura humana en su espacio interior. Las fotografías no eran más que un material de referencia para sus pinturas. Billingahm explica: “Después de que hice las fotografías familiares, me di cuenta de que a las personas les gustaban este tipo de fotografías, por razones que desconozco. Hay muy poca gente, creo, que puede ir más allá de la materia y es capaz de identificar la intención del artista, igualmente buscan los tatuajes a mi madre, las manchas en el papel o el piso sucio”.[6] Mis intenciones si van más allá que el estudio de la figura humana en su espacio interior, trato de recrear escenas (otra cosa en las que me diferencio del amigo Billingahm es en que sus escenas son reales) para contar algo predeterminado, es decir, no hago las fotos para que me sirvan como modelo de nada, sino para que transmitan un mensaje por sí mismas.
Dice Billingahm, que él mientras está tomando fotografías, sólo se centra en cualidades formales. En ese sentido me acerco un poco a él aunque con ligeros matices, por supuesto que me fijo en las cualidades que tendrá la imagen, encuadre, luz etc. Pero mi fotografía ha sido planeada previamente, mientras que las suyas surgen en su propia casa sin haber sido previamente pensadas.
Otra lectura de la familia de la serie es mirar las fotografías como un reality show. Esta lectura supone que Billingham es un oportunista que es consciente de que la fotografía de su familia desde el origen sería de interés público. Sugiere que el hogar es "un lugar del que estaremos encantados de abrir las puertas e invitar al mundo a participar de el”. Billingham rompe el tabú de la casa como un lugar seguro, privado y de refugio protegido. Al igual que la tele-realidad, la serie es filmada en situaciones de la vida real, aunque el espectador no puede saber si estas situaciones son auténticas o no. Las instantáneas de Billingham de la vida cotidiana y las situaciones dramáticas de la realidad-voyeuristic parecen ser productos de la misma cultura. Al respecto de esto, mis imágenes también tienen una lectura de reality, aunque no sean esas mis intenciones, y aunque en mi caso la serie no este realizada en situaciones reales, pero eso el espectador no tiene por que saberlo.
Hay una cosa en la que estoy totalmente de acuerdo con Billingahm. Para Billingham, el ver su familia a través de un lente de la cámara se diferencia de ver cara acara a un miembro de su familia. Billingham es parte de la familia que respeta y cuida, pero también es consciente de sus limitaciones, y mantiene una distancia crítica frente a sus súbditos, que le permite también estudiar los elementos formales dentro del marco. Por lo tanto, como miembro de la familia, Billingham claramente se beneficia de su posición, pero esto no significa necesariamente que él este haciendo mal uso de ella. Todos los que hacemos fotos más cotidianas, creo que tiramos de los más cercanos para nuestros usos artísticos, pero nunca con intención de hacer mal uso de nuestros seres queridos ni mucho menos. Simplemente los empleamos como meros modelos o actores.
En cuanto a los recursos y estrategias visuales empleadas por Billingahm, tanto él como yo recurrimos a lo más cercano que tenemos, a los nuestros y a sus casas, el a su familia y a su hogar. Él no cuida encuadres ni composición, mientras que yo estoy pendiente de ello en todo momento. Probablemente por esto, sus imágenes sean mucho más frescas que las mías. En un principio el no concibe las fotografías para ser expuestas mientras que yo si. En el caso de ambos, al ser fotografía, se inserta perfectamente en donde se expone. Sus fotos se exponen a un tamaño aproximado de un metro y medio por un metro, mientras que las mías son de treinta por cuarenta centímetros y se exponen juntas llegando a alcanzar unos cinco metros por sesenta centímetros aproximadamente. Creo que para algunos espectadores, lo más atractivo tanto de la obra de Billingahm como de la mía, será el estar viendo a modo de cotilleo espacios y vidas muy cercanas.
Comentarios críticos sobre la obra realizada y posible desarrollo posterior. En ocasiones, uno no sabe cual es la manera más idónea de contar determinadas cosas que nos preocupan. Hay veces en las que nos empeñamos en encontrar un concepto al que dar forma y damos vueltas y más vueltas pensando sin conseguir ningún resultado que nos satisfaga, podría decir incluso que el concepto nos atrapa, nos llega a agobiar y nos hace trabajar sin disfrute alguno de lo que hacemos.
Pues bien, no ha sido este mi caso en el desarrollo de este dispositivo. No comenzó siendo generado a través de un concepto, sino que se empezó a fraguar a través del trabajo, de la búsqueda de las situaciones cercanas que me parecían interesantes o que me llamaban la atención por algo. Mi gusto por los distintos espacios y por el uso de la cámara fotográfica por supuesto ha tenido mucho que ver.
Las cosas han ido surgiendo poco a poco, cada sesión iba alcanzando mayor importancia, puesto que cada vez la búsqueda de determinadas imágenes iba siendo más importante. Me atrevería a decir que se ha ido gestando durante ocho meses, ha sido como un parto prematuro, pero para nada siento el resultado así, es más creo que por fin he conseguido contar cosas que están presentes en nuestra sociedad y son cercanas a todos nosotros. Estoy contento, aunque suene mal decirlo, mi trabajo y mis quebraderos de cabeza, han tenido resultado, y si algo he aprendido, es que a través del trabajo, del contacto con la materia y de la reflexión al respecto, se puede ir creando una obra que cuente mucho más que aquellas que son tan claras desde el principio.
En cuanto a las imágenes, se han realizado con todo el rigor fotográfico posible. Yo pretendía conseguir unas fotografías cotidianas, espacios inundados de distintas luces que nos plantea el hogar, lámparas, ventanas, monitores, etc. No quería esa foto fría en la que no descubrimos las cosas y los objetos porque un flash nos ilumina en gran medida un primer plano y el resto se pierde. Pienso que a este tipo de foto no le iba eso, sino lo que vemos en nuestros hogares.
Tratando ahora el concepto al que he llegado, todo comenzó con tres miniseries, a las que llamé “Íntimas”, “Retratos a través de objetos” y “La mirada”. El desarrollo posterior de estas, ha sido lo que ha dado como resultado esta obra a la que he titulado “Invisibilidades”. ¿Qué está ocurriendo en estas imágenes?, los personajes están ausentes frente a televisores o monitores, unos están absortos, otros contemplativos, todos escuchan el sonido que sale de esos monitores, unos con más interés y otros como ruido de fondo. Esta serie pone de manifiesto varias cosas, la soledad, el aburrimiento, las relaciones conyugales, los recuerdos, el reencuentro con uno mismo, la información basura. En fin, mi objetivo era que está asociación de imágenes surgiesen algo, y pienso que ahí está, se están tratando una serie de temas en el conjunto de todas ellas. Por otro lado, también hay un interés en que el espectador, vea las imágenes y las interprete libremente, el no darle todo hecho es un punto importante de este trabajo.
Hablando del desarrollo posterior de la obra, ya se me pasan por la cabeza algunas ideas. Me viene a la cabeza una instalación con fotos y monitores, o incluso las fotos dentro de los monitores, pero a esto tendré que irle dando forma poco. En cuanto a la serie, nunca esta cerrada, siempre pueden entrar y salir imágenes e incluso ser reutilizadas en otras series. Pero dejo claro que disfruto haciendo esta fotografía cotidiana y en ello seguiré trabajando. Por otra parte, me queda una sola cosa por hacer y es llevar todo esto a la pintura de alguna manera, espero poder hacerlo en un futuro.
[1] Wikipedia®, http://es.wikipedia.org/wiki/Hogar, 2008. [2] Redacción Bottup Nxtmdia, “Pasamos frente al televisor una media de once años de nuestra vida”, http://www.bottup.com/index.php?option=com_content&task=view&id=3031&Itemid=28. [3] Gowin, Emmet. Photographs, Museum of Art, Philadelphia, 1990. Traducción de la cita, R.A. [4] Golding, Nan. The ballad of sexual dependency, Aperture, 1986. [5] Rodrigo Rojo, Carmen. Anna Fox. http://www.almendron.com/blog/?p=1456. [6] En entrevista con el autor(15 de marzo de 2004). February 24 Mientras cae el otoño.Mientras cae el otoño
Nosotros esperamos
February 10 Cuando llueve en domingo y tú estás solo[Cuando llueve en domingo y tú estás solo]
Cuando llueve en domingo y tú estás solo, | ||||||||||||||||||||||||